Termoeléctrica en Lerma, Campeche.
La
Central Termoeléctrica ubicada en Lerma, de la Comisión Federal de Electricidad
(CFE), ha expuesto a cientos de familias a padecer enfermedades con la emisión
de contaminantes. Hasta ahora no existen estudios que determinen las
afectaciones directas a la salud de la población, pero la emisión de CO2 es uno
de los principales causantes del “efecto invernadero”, por la destrucción de la
Capa de Ozono.
A
pesar que las instalaciones de la termoeléctrica disponen de chimeneas de
considerable altura a fin de que la contaminación química que producen no
alcance los núcleos sociales, la localidad cuenta con zonas habitacionales en
los cerros, aunado a la cercanía de al menos tres escuelas de educación
superior.
De
acuerdo con el informe del 2014 del Registro de Emisiones y Transferencia de
Contaminantes (RETC) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(Semarnat), la Termoeléctrica de Lerma desecha cada año mil 543.25 toneladas de
Dióxido de Carbono (CO2) al aire, así como tres mil 884 toneladas de Cromo
(compuestos) a la bahía de Campeche, colindante al balneario Playa Bonita.
A
pesar de que el informe oficial de Semarnat no especifica qué tipo de Cromo es
liberado a la costa campechana, el componente químico en grandes cantidades
puede causar daños a la salud y al medio ambiente.
Si
bien el Cromo (III) es un elemento esencial para organismos que puede
interferir en el metabolismo del azúcar y causar problemas de corazón, cuando
la dosis es baja, el Cromo (VI) es más tóxico para los organismos. Este puede
alterar el material genético y causar cáncer.
Deterioro del agua en Campeche, Campeche.
El
crecimiento poblacional y el aumento en el establecimiento de instalaciones industriales
en el Estado, generó un incremento significativo en el consumo del agua. Como
consecuencia de esto, hay un mayor volumen de agua residuales que contienen
microorganismos patógenos, compuestos orgánicos e inorgánicos tóxicos, metales
pesados y solventes, residuos sólidos municipales e industriales, que tienen
gran incidencia en la calidad del agua, el equilibrio ecológico y la existencia
de gran cantidad de especies de flora y fauna acuática en ríos, lagos, lagunas,
estuarios y zonas costeras.
El
empleo de aguas contaminadas, eleva considerablemente los requerimientos y
costos de potabilización para poder adecuar el recurso a los usos domésticos e
industriales, además de que aumenta el peligro en el ramo de salud pública.
Principales fuentes potenciales de contaminación del agua
A)
EN EL ESTADO
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de Aguas Residuales.-
Al
no contar en el estado de Campeche con un sistema de alcantarillado y de
plantas de tratamiento, el agua que después de ser usada en la satisfacción de
todas las necesidades (agua potable, servicios e industrias), es descargada al
acuífero, a través de fosas, o bien al mar a través de una mínima parte de
alcantarillado existente (3.5%) en las ciudades de Carmen y Campeche.
Sector
Industrial.-
Las
fuentes industriales de contaminación, están constituidas por todas las
industrias que de una u otra forma utilizan agua en sus procesos industriales,
entre las que destacan la central termoeléctrica de Lerma, el Ingenio La Joya,
las instalaciones petroleras, las embotelladoras Coca-Cola y Pepsi-cola, el
Frigorífico de Campeche, las congeladoras, procesadoras y empacadoras de
pescados y mariscos, las purificadoras de agua, Mexicana de Extractos, rastros,
entre otros.
Sector
Servicios.-
Estas
fuentes de contaminación son el resultado de las actividades propias de los
prestadores de servicios, tales como clínicas y hospitales, laboratorios,
hoteles, restaurantes, lavanderías, condominios, edificios administrativos,
fraccionamientos aislados con drenaje propio, talleres, molinos de nixtamal,
escuelas, lavaderos de autos, agencias de autos, terminales de autobuses,
bancos, limpieza de fosas sépticas, etc.; éstas fuentes de contaminación
aumentan rápidamente en volumen y peligrosidad, como resultado del crecimiento
de la población que demanda más servicios.
Sector
municipal (doméstico).-
El
rápido crecimiento de la población superó ampliamente la capacidad para
dotarlas de un sistema de alcantarillado, lo que convierte al sector doméstico
en focos peligrosos de contaminación; el problema de la falta de drenaje
sanitario, se agudiza más en la época de lluvias ya que las fosas sépticas,
sumideros y pozos de absorción son insuficientes para infiltrar las aguas
pluviales y residuales, por lo que éstas rebosan y se derraman a la calle.
Intrusión
Marina.-
Los
efectos de la intrusión marina en la Entidad tienen lugar principalmente en
algunas corrientes superficiales como el río Chumpán y en la cuenca baja del
río Candelaria en época de estiaje, debido principalmente a los pocos
escurrimientos y al micro relieve característico de estas corrientes, en los
cuales las concentraciones de sales fluctúan de 1,000 a 3,500 ppm (partes por
millón) y de 440 a 2,400 ppm respectivamente. En cuanto a los acuíferos este
fenómeno se detecta a todo lo largo de la zona costera, abarcando una franja
promedio de 2 a 3 Km. donde las sales que se han detectado varían de 500 a
1,100 ppm. Como se puede observar las concentraciones son altas.
Actividades Agrícolas.
-
Las actividades agrícolas son una fuente potencial de contaminación tanto a los
cuerpos de agua superficial como al acuífero por el uso de fertilizantes,
pesticidas y herbicidas.
Basura.-
Fuente
potencial de contaminación del agua superficial y subterránea por arrastre de
desechos hacia los cuerpos de agua superficial o por lixiviación al agua
subterránea, incrementándose el riesgo en la época de lluvias.
B)
EN LOS CUERPOS DE AGUA SUPERFICIAL
Río
Candelaria.-
Existen
gran cantidad de poblados ubicados a lo largo del río y éstos prácticamente se
dedican a la agricultura y a la ganadería, lo que genera residuos de
agroquímicos y materia orgánica, más la contaminación ocasionada por las
poblaciones que se establecieron en las márgenes del río, entre las principales
están Candelaria, Miguel Hidalgo, Las Golondrinas, Monclova, Venustiano
Carranza, Nuevo Coahuila y Conquista Campesina.
Río
Champotón.-
Por
la práctica de varios tipos de cultivo y ganadería, los residuos de los
agroquímicos usados y materia orgánica son las fuentes principales de
contaminación para este cuerpo de agua, además de la contaminación ocasionada
en forma indirecta por las poblaciones asentadas cerca de las márgenes del río,
siendo las principales Champotón, Moquel, Ulumal, San Juan Carpizo y Canasayab,
donde se práctica el fecalismo al aire libre.
Río
Mamantel.-
Los
habitantes practican la ganadería al libre pastoreo y la agricultura, trayendo
como consecuencia arrastres de agroquímicos y materia orgánica. Las principales
poblaciones son Francisco Villa y Nuevo Pital.
Río
Palizada.-
Por
ser una zona altamente ganadera y en donde se cultiva arroz a gran escala se
genera contaminación por agroquímicos y materia orgánica; a esto se le añade
las descargas domésticas de las poblaciones de la ribera, siendo las
principales Palizada, Ribera de la Corriente, Tila, Lagón Dulce, Mangal y
Bodegas.
Laguna
Aquiles Serdán.-
La
principal fuente de contaminación es la materia orgánica que se genera por las
actividades domésticas del poblado de Aquiles Serdán, acentuándose durante las
fiestas del pueblo.
Laguna
de Centenario.-
La
principal fuente de contaminación es por materia orgánica que se da como
resultado de las actividades domésticas de los poblados que se ubican en los
alrededores de la laguna, de los cuales están Altamira de Zináparo, Centenario,
Silvituc y Adolfo L. Mateos. Como resultado de esta contaminación se observa la
proliferación en gran parte de la laguna de malezas acuáticas. También existe
arrastre de agroquímicos que se emplean en las actividades agrícolas.
Río
Chumpán.-
En
esta región las actividades principales son la agricultura y la ganadería lo
que genera contaminación por agroquímicos y materia orgánica; a esto se la
añade la contaminación ocasionada por las poblaciones aledañas, siendo las
principales Aguacatal, Sal si puedes y La Florida. En determinada época del año
(época de estiaje) presentan una alta influencia salina.
Arroyo Marentes.-
Al
ser una zona favorable para el cultivo de arroz a gran escala, la gran cantidad
de agroquímicos usados es la principal fuente de contaminación.
Estero
de Sabancuy.-
La
fuente de contaminación principal para este cuerpo de agua es la generada por
las actividades de servicios que se desarrollan en el poblado de Sabancuy,
aledaña al estero.
El impacto de la agricultura, la ganadería y la explotación
forestal sobre la naturaleza en México.
Las
actividades agropecuarias y forestales se realizan sobre los ecosistemas
naturales pero la forma de apropiación de éstos varía según la actividad. En el
caso de la agricultura se sustituye, generalmente por completo, la vegetación
original. Al utilizar el suelo y agua de los ecosistemas, las especies
vegetales y animales son eliminadas, lo que modifica las relaciones ecológicas
originales. Esto da como resultado un ecosistema artificial, que se vuelve
dependiente del manejo del hombre para su mantenimiento.
Al
ser alterados los ciclos de agua y de nutrientes y al sobrevenir la ruptura de
las cadenas tróficas se requiere de factores externos para lograr un cierto
equilibrio artificial.
Los
aportes de la revolución verde de los años sesenta fueron precisamente en este
renglón. Tratando de optimizar la producción, se introdujo un paquete
tecnológico que permitió, en su momento, elevar los rendimientos.
Para
subsanar la ruptura de los ciclos de nutrientes se introducen fertilizantes
químicos. Asimismo, a fin de incrementar la disponibilidad de agua se incorpora
el riego. Y para controlar los desequilibrios causados por la ruptura de las
cadenas tróficas, se aplicaron insecticidas y herbicidas. Estos acaban con los
insectos y plantas que, ante la nueva estructura del ecosistema artificial,
encuentran condiciones favorables para su proliferación compitiendo con los
cultivos.
Este
paquete tecnológico promovido a partir de la revolución verde, conlleva la
siembra de monocultivos que permiten la homogenización de su manejo facilitando
la introducción de maquinaria, tanto en la preparación de la tierra (arar con
tractores), el cuidado del cultivo (aspersar con avionetas), como para la
cosecha (con segadoras, por ejemplo).
La
mecanización e incorporación de insumos permitió la elevación de los
rendimientos inicialmente, sin embargo, al poco tiempo se observaron efectos
contraproducentes.
Esta
tecnología, desarrollada en los países industrializados con características
ecológicas, económicas y culturales diferentes a las de México, no se adecúa a
las condiciones de nuestro país. Se necesita aplicar en tierras planas, con
disponibilidad de agua, ciclos climáticos constantes y predecibles y sobre
todo, con capital suficiente para las obras de riego, la maquinaria y para los
insumos (Toledo, et al., 1985).
Por
estas características, en México tales métodos sólo pueden operar en áreas
restringidas como las del noroeste. Sin embargo, esto ha tenido sus costos
importantes. En estas tierras el agua se obtiene del subsuelo, sobreexplotando
los mantos freáticos. Los agricultores capitalistas que pueden mantener este
tipo de agricultura, están acaparando el agua en detrimento de cientos de
comunidades campesinas.
Algunos
ejemplos dramáticos de esta situación se están viendo en la comarca lagunera.
Se estiran que se extraen para uso agrícola, industrial y doméstico cerca de
290 millones de metros cúbicos anuales de agua, siendo la recarga de sólo el
18% de lo extraído. El abatimiento de cerca de 1.7 metros por año ha provocado
la movilización de aguas fósiles con altos contenidos de arsénico. Esta agua,
que beben 400 mil campesinos, está afectando su salud. Se estima que el 56% de
las habitantes padece de envenenamiento crónico de arsénico y hay una alta
incidencia de cáncer epidérmico y problemas circulatorios que conllevan primero
la amputación de miembros y posteriormente a la muerte. Se calcula que el
promedio de edad ha disminuido entre 10 y 20 años (La Jornada, 23 de febrero de
1986).
Desde
hace varios años prevalece esta situación y sólo hasta ahora, cuando las
organizaciones campesinas han logrado denunciar a nivel nacional el problema,
el gobierno ha tomado cartas en el asunto y se tienen planeadas distintas
acciones para atenderlo.
Si
bien este es un ejemplo extremo de lo que puede ocurrir con el abatimiento de
los mantos freáticos, a otro nivel y con consecuencias no tan drásticas, está
sucediendo lo mismo en muchas partes de la República.
Los
principios que vinieron a modificar la revolución verde no eran novedad. Lo
nuevo fue la tecnología. Las culturas indígenas y campesinas agricultoras
conocían desde tiempos inmemoriales los efectos de la alteración de los
ecosistemas naturales por la introducción de la agricultura. Estas prácticas
todavía sobreviven entre centenares de campesinos.
Lejos
de profundizar esas alteraciones, las tecnologías tradicionales resuelven el
problema acercándose más y respetando las leyes de la naturaleza. Para
reincorporar los nutrientes al suelo se deja descansar la tierra. Así, al
cubrirse el terreno con vegetación espontánea se vuelven a incrementar los
niveles de materia orgánica y tras la descomposición de ésta, se reincorporan
los nutrientes al suelo. Para evitar la proliferación de plagas no siembran
monocultivos que las estimulan, sino que intercalan varias especies permitiendo
el desarrollo de cadenas tróficas más complejas, lo que dificulta que alguna
especie predomine sobre las demás y se convierta en plaga. Es tradicional el
cultivo de maíz, frijol y calabaza. También es común el control del agua por la
vía de canales rústicos de riego; el control de la erosión por medio del
terraceo o la construcción de bordos con troncos y lodo; la siembra de árboles
o cactáceas que retienen suelo y permiten mayor filtración del agua; dejar
árboles en pie que permiten la regeneración de la vegetación de manera más
rápida una vez que se abandonan los terrenos, etc.
Grandes
extensiones forestales del sureste del país han sido convertidas en potreros
para producción de ganado vacuno, cuyos beneficios pertenecen sólo a unos
cuantos.
Asimismo,
se tiene un conocimiento de las especies que pueden ser útiles y por lo tanto
no se destruyen, sino por el contrario, se protegen y se estimula su
crecimiento. Todos estos elementos, que han sido ampliamente ilustrados en los
recientes estudios etnobiológicos, muestran que las comunidades campesinas con
tradición y arraigo a sus tierras, aplican (o al menos tratan de hacerlo)
tecnologías más acordes con las condiciones naturales.
Desafortunadamente,
estas tecnologías están siendo desplazadas de una manera vertiginosa por el
paquete heredado de la revolución verde y equivocadamente adoptado e
instrumentado por las agencias estatales que tienen que ver con la producción.
El BANRURAL (Banco Rural) y la SARH (Secretaría de Agricultura y Recursos
Hidráulicos) no sólo han fomentado la incorporación de fertilizantes,
herbicidas, insecticidas, semillas mejoradas y en otras épocas incluso de
tractores, sino que han llegado a condicionar la asesoría técnica, los recursos
de inversión y los créditos para la producción, a la aplicación de estos
paquetes tecnológicos. Ante la presión económica, los productores han tenido
que sucumbir ante estas tecnologías, supuestamente modernas, sustituyendo con
ellas sus propias tradiciones.
Los
resultados no han sido del todo halagadores. En un primer momento el
fertilizante eleva la producción, pero realmente lo que hace es encubrir el
deterioro, ya que prolonga el tiempo de uso de una parcela. Mantiene
artificialmente la producción a niveles aceptables desde el punto de vista
económico. Sin embargo, tarde o temprano, según las características del lugar,
las parcelas tienen que ser abandonadas con la diferencia que cuando esto
ocurre el grado de deterioro es mucho mayor, dificultando la recuperación de
los terrenos. El restablecimiento de la vegetación natural en suelos muy
deteriorados y agotados de nutrientes resulta mucho más difícil y lento, dando
lugar a un proceso de erosión que puede llegar a ser irreversible.
Esto
obliga a abrir nuevas tierras forestales para las cultivos. El proceso se
repite y a diferencia de lo que permitían las tecnologías tradicionales, es
decir volver en algunos años a las parcelas en descanso (el tiempo depende de
los ecosistemas de que se trate), ahora muchas de éstas quedan erosionadas y se
pierden para la producción.
La
cuantificación de las áreas erosionadas en el país varía mucho dependiendo de
los estudios. Se reporta que entre el 60 y 80% está afectado, de los cuales
alrededor de un 30% se trata de una erosión muy severa.
Las
áreas más erosionadas son las de mayores pendientes y áridas o subhúmedas, en
donde la limitante de agua no permite la presencia de una cubierta vegetal
durante todo el año.
Esta
situación es diferente en el trópico húmedo. Una vez que se abandonan las
parcelas agrícolas por la pérdida de fertilidad, el suelo se cubre
inmediatamente con especies herbáceas, muchas de las cuales son gramíneas, por
lo que se utilizan estos terrenos como potreros para la ganadería extensiva.
En
las ultimas décadas, el trópico húmedo ha visto perder sus exuberantes selvas
dando paso a ineficientes potreros. La riqueza natural y diversidad que se
encierra en una hectárea de selva tropical húmeda, que llega a sobrepasar las
250 especies de plantas y otro tanto de animales, se ve sustituida por una
cabeza de ganado, que generalmente va a parar a los rastros de la ciudad de
México y a las latas de leche deshidratada Nestlé.
El
90% de las selvas se ha perdido, Veracruz, Campeche, Chiapas, Tabasco se
convierten rápidamente en un enorme potrero.
El
problema de la ganadería en otras regiones es diferente. En el norte del país,
donde está concentrada la mayor cantidad de ganado vacuno, la ganadería se
establece en los ecosistemas naturales, particularmente en matorrales. La
superficie que una vaca requiere para alimentarse en estas condiciones puede
llegar a ser de 20 a 40 hectáreas. Esto, dado las características de la
legislación que establece como pequeña propiedad ganadera aquella que sea
necesaria para sostener a 500 cabezas de ganado, propicia la reconcentración de
tierras en neolatifundios de hasta 20 o 25 mil hectáreas. Encontraste, la
mayoría de los campesinos de este país sólo cuentan con 1 hectárea para
cultivar.
La
ganadería extensiva, por un lado, es un serio problema ecológico que destruye
sistemas naturales y desperdicia decenas de especies útiles que podrían
aprovecharse. Por el otro, genera un importante problema social y profundiza
las desigualdades de los productores del campo.
Se
conocen tecnologías alternativas a esta ganadería extensiva y se han probado
con éxito en otras partes, a nivel experimental o en pequeña escala. La
alimentación del ganado con forrajes naturales o con los esquilmos agrícolas
que se producen anualmente por toneladas (bagazo de caña, maíz, cascarilla de
arroz, etc.) permiten el establecimiento de una ganadería semi intensiva, que
no requiere de grandes inversiones ni de tecnologías dependientes, ni
sofisticadas. La instrumentación de esto, sin embargo, debe ir acompañada de
una profunda reforma del sistema pecuario del país, particularmente lo que se
refiere a la propiedad de la tierra. Ello implica la voluntad de enfrentar a
poderosos grupos de ganaderos, pero no parece ser el interés de los gobiernas
que se han sucedido en la historia reciente del país. El legado del general
Cárdenas con respecto a la afectación de los latifundios fue rápidamente
modificado por Miguel Alemán, al reformar el artículo 27 constitucional y
definir la pequeña propiedad ganadera en los términos ya mencionadas.
Otra
actividad que impacta de manera importante el estado de los ecosistemas
naturales es la actividad forestal. La extracción anual de madera es
aproximadamente de 9.5 millones de metros cúbicos en rollo, los cuales se
destinan principalmente para productos de aserrío y en segunda término a la
celulosa.
El
80% de la madera proviene de la explotación de las distintas especies de pino,
extraídas de Durango, Chihuahua, Michoacán y Jalisco.
Basar
la producción maderable sólo en el pino ha sido causa de un deterioro de las
zonas templadas. Esta sobreexplotación de los bosques de pinos contrasta con el
desperdicio de recursos maderables de las zonas tropicales, En las selvas, a
pesar de que se tumban centenares de hectáreas para convertirse primero en
campos agrícolas y después en potreros, la madera no es utilizada más que para
el autoconsumo, el resto generalmente se quema.
Sólo
las maderas preciosas tropicales tienen demanda y un mercado establecido.
Durante décadas han sido extraídas sin preocuparse de su capacidad
regenerativa. Por ello casi se han agotado, afectando no sólo el hábitat que
ocupan, sino la intrincada cadena trófica de la cual forman parte. Tal es el
caso de la caoba, que en la selva lacandona constituía un recurso abundante en
el pasado.
Otra
forma de explotación forestal es la de productos no maderables como las
resinas, fibras, rizomas, ceras, gomas, entre otros. La mayoría de éstos se
exportan como materias primas. La falta de regulación en la explotación de los
recursos no maderables, ha ocasionado también daños a los ecosistemas en donde
habitan. Un ejemplo conocido es el tráfico que existe con la palma Chamaedorea,
componente del sotobosque de las selvas tropicales, que por millares es vendida
diariamente en el clandestinaje.
Las
actividades petroleras tienen un fuerte impacto en el medio, además de que los
accidentes que se producen en las instalaciones afectan de manera drástica a
los ecosistemas.
Estas
natividades agropecuarias y forestales no están coordinadas entre sí, ni tienen
incorporadas en sus programas de desarrollo los elementos ambientales. Por ello
en su ejercicio provocan severos daños a la naturaleza. Se han destinado
aproximadamente 20 millones de hectáreas a la agricultura, entre 80 y 100
millones a la ganadería, se estima que entre 400 y 800 mil hectáreas se
desforestan anualmente. Más de 60 millones de hectáreas están seriamente
erosionadas y otros 70 millones con erosión moderada y casi un 15% de la flora
mexicana se ha declarada en peligro de extinción.
Ante
esta situación resulta preocupante el futuro de los ecosistemas naturales del
país y de su flora y fauna. Sólo el 0.86% del territorio se encuentra protegido
en alguno de los diferentes tipos de parques nacionales, reservas de la
biosfera, reservas ecológicas, parques urbanos y monumentos naturales. Peor
aún, el 50% de estas áreas con jurisdicción de protección, también están
deterioradas por la tala, sobrepastoreo, erosión y por carecer de recursos
financieros suficientes. Además, la representación de los distintos ecosistemas
es muy desproporcionada y absolutamente insuficiente. El 87% corresponde a
zonas templadas, el 3% a las áridas, 9% a tropicales y el 1% son insulares.
Casos en el mundo
La
necesidad de proveerse de recursos naturales o minerales y de energía
(combustibles fósiles), para alimentar el engranaje del crecimiento económico,
mueve las fronteras de la explotación hacia nuevos confines. Pero en el haber
de esa exploración está una multiplicación de los conflictos ambientales. Son
heridas provocadas al Planeta. Y a las personas. Buscamos cobre, hierro o
carbón en lugares del planeta en donde antes no se habían extraído. “A medida
que vamos topando con los límites biofísicos del planeta, ya sean geológicos o
ecológicos, los litigios se vuelven más intensos en las zonas con recursos
aprovechables”, resume el filósofo y ensayista Jordi Pigem.
El
equipo del Atlas Global de Justicia Ambiental del ICTA-UAB ha recopilado más de
1.700 conflictos y los ha colocado en el mapa. Aquí presentamos una selección
de los diez conflictos más relevantes hecha por este equipo, co-dirigido por
Leah Temper y J oan Martinez Alier, y coordinado por Daniela Del Bene.
Éstos
casos son una amplia muestra, con una distribución geográfica y temática
diversa que ilustra la disputa entre los aprovechamientos y los daños
infligidos. Son casos a menudo localizados en los países del Sur, situados a
miles de kilómetros, pero que están estrechamente relacionados con nuestro
patrón de vida, con empresas españolas y europeas.
Los
conflictos surgen por la distribución desigual de beneficios y sus impactos, y
son, a la vez, una expresión cruda de la democracia, en la que los mas débiles
reclaman que su voz se escuche. De hecho, cuando las organizaciones y grupos
locales luchan por la justicia ambiental trabajan también a favor de una
economía más sostenible.
Existe
un movimiento global por la justicia ambiental, que reclama ser actor para la
transformación socio-ecológica que la sociedad necesita. El Día Mundial del
Medio Ambiente que se celebra este domingo justifica este viaje por un planeta
seriamente herido.
1.-
El petróleo contamina el delta del Níger (Nigeria).
El
delta del río Níger es uno de los lugares más afectados por la masiva
extracción de crudo en el mundo desde los años 50. El resultado son impactos
ambientales y sociales irreparables, así como un altísimo nivel de violencia.
La respuesta a las protestas contra estos daños ha sido la violencia de grupos
armados locales, detenciones ilegales, torturas y ejecuciones.
Las
comunidades locales han denunciado repetidamente prácticas industriales
ilegales, como la quema del gas residual que se produce en el proceso de
extracción y procesamiento del petróleo, que conlleva grandes daños ambientales
y a la salud. La vegetación y las cosechas se han visto afectadas por la lluvia
ácida, y otro efecto de la contaminación ha sido aumento de abortos,
deformaciones congénitas, enfermedades respiratorias y casos de cáncer, según
han denunciado.
La
organización Amigos de la Tierra Nigeria ha documentado gran número de vertidos
de crudo procedentes de las tuberías carentes de mantenimiento, que ha
destruido un rico patrimonio natural. Frente a estos atropellos, la principal
reclamación es la reparación de los daños producidos y también dejar en el
subsuelo el resto de reservas de crudo, con el argumento de que, una vez
extraídas y quemadas, agravarían las emisiones de gases invernadero y
contribuirían al cambio climático.
El
conflicto del Delta del Níger alcanzó un punto crítico en 1995 cuando el poeta
y líder comunitario, Ken Saro Wiva, fue asesinado. A pesar de que el conflicto
ha tenido altavoces internacionales, el acceso a la justicia para las
comunidades afectadas requiere un gran esfuerzo para evitar una impunidad
lamentable. Actualmente hay procesos abiertos en diferentes países, como
Holanda, Ecuador y EEUU para investigar la responsabilidad de empresas que
operan en el Delta; incluyendo a la anglo-holandesa Shell, la estadunidense
Chevron y la italiana ENI.
2.-
Vertidos mineros tóxicos sepultan una región (Samarco, Minas Gerais) en Brasil.
El
5 de noviembre de 2015, la rotura de la presa del Fundão en la Ciudad de Mariana
(Minas Gerais) y el vertido de 34 millones de metros cúbicos de lodo sobre el
pueblo de Bento Rodriguez mató a 19 personas y 600 personas quedaron sin hogar.
Se considera el mayor desastre ambiental producido en Brasil por negligencia de
una empresa.
Los
desechos del embalse-vertedero provenían de la producción de mineral de hierro
de la empresa Samarco (Vale, de Brasil, y BHP Billiton, de Australia-Reino
Unido), una de las mayores minas de mineral de hierro en el mundo, hasta que el
accidente paralizó sus actividades.
Tras
los daños en el pueblo de Bento Rodrigues, el lodo tóxico de Samarco llegó al
río Doce, donde viajó casi 700 km a lo largo de más de 40 municipios, hasta
desembocar en el océano en Linhares (Espírito Santo). El lodo afectó al suministro
de agua de muchos municipios y exterminó la biodiversidad acuática y extensas
áreas de valor natural.
La
actividad y el modo de vida de pequeños agricultores, pescadores, poblaciones
tradicionales e indígenas se vieron profundamente impactados. En 2016, después
de recibir una multa baja, en comparación a los daños causados (63 millones de
euros), Samarco y sus controladoras acordaron con los gobiernos federal y
estatales generar un fondo de hasta 4950 millones de euros para recuperar la
cuenca del río Doce los próximos 15 años.
Sin
embargo, un manifiesto firmado por más de 100 instituciones y movimientos
sociales de todo Brasil criticó el acuerdo por no suponer una plena remediación
a los daños causados, y por haber sido elaborado a espaldas de la población
afectada y los movimientos sociales que la apoyan.
3.-’Pueblos
del cáncer’ en China salen a la luz
El
pueblo Yongxing era antes una pequeña reserva rural, cerca del centro de la
ciudad Guangzhou. Hace 20 años, sus extensos campos de arroz, vegetales y
frutar eran irrigados con agua limpia que bajaba de las montañas. Sin embargo,
en 1991 la reserva fue ocupada por un vertedero de desechos de 34.5 hectáreas
para enterrar 1000 toneladas de basura diarias.
Posteriormente,
en la misma región se instalaron dos incineradoras y una gran planta de
tratamiento de residuos. Los pobladores protestaron a causa de la gravísima
contaminación. El agua de sus pozos se volvía densa, de color amarillento,
aparecía envuelta en películas superficiales rojas. Hubo protestas en las
calles y éstas terminaron en encarcelamientos durante años. Desde entonces, los
pobladores de Yongxing se han visto obligados a comprar agua potable y a
abandonar sus actividades agrícolas de subsistencia. Los campos fueron entonces
alquilados a precios irrisorios a los trabajadores migrantes que llegaban a
trabajar los campos dañados para vender productos contaminados a la ciudad.
A
pesar de que las autoridades sanitarias estaban informadas sobre esta
situación, hubo negligencia institucional, denuncian los afectados. La mayor
preocupación de los pobladores ha sido el repentino aumento de los casos de
cáncer en el pueblo, además del aire contaminado.
La
Organización Mundial de la Salud ha informado que la quema incompleta o defectuosa
de residuos en incineradoras pueden generar la emisión de dioxinas y furanos,
con impactos negativos en la salud humana. El pueblo de Yongxing es uno de los
tantos casos conocidos como “los pueblos del cáncer en China”, en donde
actividades industriales y masivos vertederos operan con estándares de
seguridad irrisorios a pesar de los comprobados efectos nocivos para la
población humana.
Conclusión
La
contaminación ambiental es la alteración nociva del estado natural de un medio
como consecuencia de un agente ajeno a ese medio causando inestabilidad,
desorden, daño o malestar en un ecosistema.
En
la actualidad, el resultado del desarrollo demográfico y progreso tecnológico
ha originado diversas formas de contaminación, las cuales alteran el equilibrio
físico y mental del ser humano. Debido a esto, la actual contaminación se
convierte en un problema más crítico que en épocas pasadas.
A
continuación se analizo la problemática ambiental que afecta a la comunidad del
sector Tierra Adentro. Se realizo un recorrido por las distintas áreas
afectadas donde se pudo observar el mal funcionamientos del canal de drenajes
que pasa por la calle florida, y la calle Valdez, generando desbordamientos y a
la ves estancando aguas con residuos y sedimentos sólidos, también se observo
el terreno ubicado en la calle principal perteneciente a PDVSA cuya zona de
seguridad es tomada como depósito de basura por parte de la comunidad teniendo
en cuenta que dicho problema ha generado efectos negativos sobre el ambiente y
los habitantes del sector.
A
pesar de todo lo expuesto la contaminación continúa y se incrementa cada día
más a la medida de la progresión geométrica en la comunidad.
Se
plantearon posibles soluciones que a Futuro Creemos que los esfuerzos en pos a
ellos, en los próximos años se centrarán en mejorar la problemática para el
bienestar de la comunidad y su medio ambiente.
El
hombre debe aprender que el ambiente no es algo que pueda manejar según su
voluntad, sino que él debe integrarse para tener una vida mejor, y Un primer
paso importante para mejorar el hábitat sería lograr que el hombre cambie de
actitud interna hacia su ambiente respetando sus valores y derechos.